Consulta privada en Madrid capital. Atención personalizada en diagnóstico y tratamiento de arritmias, ablación con catéter y marcapasos.
Cardiólogo especializado en el tratamiento de arritmias mediante técnicas de alta precisión como la ablación con catéter y el implante de marcapasos. Consulta disponible , con atención tanto privada como mediante póliza médica.
Graduado en Medicina por la Universidad de Málaga.
Número de orden 20 en convocatoria MIR.
Residencia de cardiología en Hospital Ramón y Cajal.
Fellowship en Arritmología clínica en Hospital Ramón y Cajal.
Máster en Electrofisiología Cardiaca y Arritmología Clínica por la Universidad Camilo José Cela.
Acreditado en Arritmias e implante de dispositivos intracardiacos por la sección de arritmias de la sociedad española (RITMO-SEC) y europea (EHRA-ESC) de cardiología.
Actualmente compaginando actividad asistencial en el sistema público (Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla) y privado.
Años de experiencia
Comprometido con tu bienestar, te ofrezco atención de calidad, con un enfoque claro y efectivo en arritmias y problemas cardíacos.
Evaluación clínica, diagnóstico y seguimiento personalizado de trastornos del ritmo cardíaco.
Procedimiento mínimamente invasivo para tratar arritmias mediante energía térmica o de radiofrecuencia.
Colocación de dispositivos que regulan el ritmo cardíaco en pacientes con bradicardia u otras alteraciones.
Colocación de dispositivos que regulan el ritmo cardíaco en pacientes con bradicardia u otras alteraciones.
Colocación de dispositivos que regulan el ritmo cardíaco en pacientes con bradicardia u otras alteraciones.
Colocación de dispositivos que regulan el ritmo cardíaco en pacientes con bradicardia u otras alteraciones.
Evaluación clínica, diagnóstico y seguimiento personalizado de trastornos del ritmo cardíaco.
Procedimiento mínimamente invasivo para tratar arritmias mediante energía térmica o de radiofrecuencia.
Colocación de dispositivos que regulan el ritmo cardíaco en pacientes con bradicardia u otras alteraciones.
El corazón es un músculo encargado de bombear la sangre: la recibe sin oxígeno desde el cuerpo, la envía a los pulmones para oxigenarla y después la impulsa de nuevo a los órganos, permitiendo que las células obtengan el oxígeno y los nutrientes necesarios para producir energía. A diferencia de otros músculos, funciona de manera automática, sin que tengamos que darle una orden consciente para latir.
Esto es posible gracias a su sistema eléctrico interno, llamado sistema de excitoconducción. El impulso normal se origina en el nodo sinusal, en la aurícula derecha, y viaja a través del nodo auriculoventricular y el sistema His-Purkinje hasta los ventrículos, coordinando la contracción ordenada del corazón.
Cuando se altera la generación o la conducción de este impulso eléctrico, aparecen las arritmias. Sin embargo, “arritmia” es un término muy amplio: puede referirse a alteraciones benignas o a problemas potencialmente graves. Por eso, cada caso debe valorarse de forma individual para determinar su importancia y si requiere tratamiento.
Algunas alteraciones del ritmo cardiaco aparecen en forma de episodios bruscos, llamados paroxismos. Se caracterizan por un inicio y un final súbitos, y pueden provocar síntomas como palpitaciones rápidas, mareo o incluso pérdida de conocimiento. El problema es que, fuera de estos episodios, las pruebas habituales como el electrocardiograma, el ecocardiograma o el Holter pueden ser normales o poco concluyentes, dificultando el diagnóstico.
En estos casos puede ser necesario realizar un estudio electrofisiológico. Esta prueba consiste en introducir uno o varios catéteres en el corazón a través de una vena en la ingle para analizar directamente su funcionamiento eléctrico. Además de medir distintos intervalos, se pueden realizar maniobras que intentan desencadenar la arritmia si existe una predisposición.
En algunas taquicardias paroxísticas, como las supraventriculares, el estudio permite tratar el problema en el mismo procedimiento mediante una ablación con catéter. En otros casos ayuda a decidir si es necesario implantar un marcapasos o incluso a descartar alteraciones relevantes.
El corazón late de forma automática gracias a su sistema eléctrico interno, llamado sistema de excitoconducción, encargado de generar y transmitir el impulso que produce cada latido. Con el paso del tiempo, este sistema puede deteriorarse: el impulso puede formarse con dificultad o bloquearse en su recorrido. Cuando el corazón late demasiado lento por este motivo hablamos de bradiarritmias, que suelen deberse a disfunción del nodo sinusal o a bloqueos auriculoventriculares.
Si el enlentecimiento es importante pueden aparecer síntomas como mareos, fatiga, intolerancia al esfuerzo o incluso síncope (pérdida brusca de conocimiento). En estos casos, el tratamiento es el implante de un marcapasos.
Un marcapasos es un dispositivo que detecta la actividad eléctrica del corazón y aporta impulsos cuando es necesario. Consta de un generador con batería y uno o más cables que estimulan el corazón. Se implanta mediante una pequeña intervención, colocando los electrodos a través de una vena y el generador bajo la piel del pecho. Después requiere revisiones periódicas para comprobar su correcto funcionamiento y el estado de la batería.
La fibrilación auricular es una alteración del ritmo en la que las aurículas —las cavidades superiores del corazón— pierden su activación eléctrica ordenada. En condiciones normales, el impulso nace en el nodo sinusal y se propaga de forma coordinada, permitiendo que las aurículas se contraigan y ayuden a llenar los ventrículos antes de cada latido.
Cuando aparecen impulsos eléctricos rápidos y desorganizados, especialmente en aurículas con cambios estructurales como fibrosis (una especie de “cicatriz” del músculo), la electricidad se dispersa caóticamente. Esto provoca que las aurículas dejen de contraerse de forma efectiva. Como consecuencia, se pierde parte de su contribución al llenado del corazón y la sangre puede estancarse, sobre todo en la orejuela izquierda, favoreciendo la formación de coágulos y aumentando el riesgo de embolias. Por ello, muchos pacientes necesitan tratamiento anticoagulante.
Además, el exceso de impulsos desorganizados llega de manera irregular a los ventrículos, generando un pulso arrítmico y a menudo rápido, lo que puede causar palpitaciones, fatiga o mareo.
La edad es el principal factor de riesgo, junto con hipertensión, diabetes, obesidad o apnea del sueño. El tratamiento puede incluir cardioversión, fármacos antiarrítmicos o ablación con catéter, y siempre debe individualizarse según cada paciente.
Te ofrecemos detalles precisos sobre los procedimientos médicos más comunes en cardiología, para que tomes decisiones bien fundamentadas sobre tu salud.
Procedimiento mínimamente invasivo que trata las arritmias eliminando los focos de irregularidad en el corazón mediante un catéter y energía térmica o de radiofrecuencia.
El marcapasos regula el ritmo cardíaco en pacientes con bradicardia o arritmias. Es un dispositivo pequeño colocado bajo la piel del pecho que asegura un ritmo normal.
Te ofrezco atención personalizada para el diagnóstico y tratamiento de arritmias. Completa el formulario y recibirás una respuesta para agendar tu cita.
618 953 549
Artículos y consejos sobre arritmias y salud cardíaca para mantener tu corazón saludable.